lunes, 26 de enero de 2015

EL ROSARIO DE HOY CON SAN POLICARPO


Santo Rosario.
Por la señal... 
Monición inicial: En la Forma Extraordinaria, se hace hoy memoria de san Policarpo, obispo y mártir, discípulo de san Juan y el último de los testigos de los tiempos apostólicos, que en tiempo de los emperadores Marco Antonino y Lucio Aurelio Cómodo, cuando contaba ya casi noventa años, fue quemado vivo en el anfiteatro de Esmirna, en Asia, en presencia del procónsul y del pueblo, mientras daba gracias a Dios Padre por haberle contado entre los mártires y dejado participar del cáliz de Cristo (c. 155).
Señor mío Jesucristo…
MISTERIOS GOZOSOS
1.- La encarnación del Hijo de Dios en las entrañas purísimas de la Virgen María.
“Cuando llegaron los perseguidores a buscarlo, disuadido de cualquier intento de huir, san Policarpo exclamó: Hágase la voluntad de Dios.”
2.-La Visitación de Nuestra Señora a su prima santa Isabel.
“Permanezcan, por tanto, en estos (sentimientos) e imiten el ejemplo del Señor, firmes e inconmovibles en la fe, amando a los hermanos, amándose unos a otros, unidos en la verdad, teniéndose paciencia unos a otros con la mansedumbre del Señor, no despreciando a nadie..”
3.-El nacimiento del Niño Dios en el portal de Belén
“El principio de todos los males es el amor al dinero. Sabiendo, por tanto, que nada hemos traído al mundo y que no nos podremos llevar nada, revistámonos con las armas de la justicia, y aprendamos primero nosotros mismos a caminar en los mandamientos del Señor..”
4.-La purificación de Nuestra Señora y presentación del Niño Jesús en el templo
"Cíñanse sus cinturas y sirvan a Dios en el temor y la verdad dejando a un lado las palabras falsas y el error de la multitud, creyendo en Aquel que ha resucitado a nuestro Señor Jesucristo de entre los muertos, y le ha dado la gloria, y un trono a su derecha."
5.- El niño Jesús perdido y hallado en el templo
“Que los jóvenes sean irreprochables en todo, velando ante todo por la pureza, refrenando todo mal que esté en ellos. Porque es bueno cortar los deseos de este mundo, pues todos los deseos combaten contra el espíritu.”

ORACIÓN DE ENTREGA AL MARTIRIO. Oración de San Policarpo de Esmirna

Señor Dios omnipotente, Padre de tu amado y bendito hijo tuyo Jesucristo, por el cual hemos recibido conocimiento de ti, Dios de los ángeles y de las potestades y de toda la creación, de todo el linaje de los justos que viven en tu presencia: Te bendigo porque me has tenido por digno de esta hora en que puedo tomar parte, contado entre el número de los mártires, en el cáliz de Cristo en espera de la resurrección de la vida eterna en alma y cuerpo, en la incorrupción del Espíritu Santo. Sea yo recibido hoy en tu presencia entre ellos, como un sacrificio rico y aceptable. Tú me preparaste de antemano para ello, tú me lo revelaste, y tú me lo has cumplido, Dios de verdad en el que no hay engaño. Por esto, y por todas las cosas, te alabo y te glorifico, por medio del eterno y celestial sumo sacerdote, Jesucristo, tu hijo amado, por el cual y juntamente con el Espíritu Santo sea a ti la gloria ahora y por los siglos venideros. Amén.

PENSAMIENTO DE SANTA TERESA DE JESÚS: “AMAR ES COMPRENDER QUE TODO LO QUE NO ES AGRADABLE A MÍ, ES MENTIRA”.

“AMAR ES COMPRENDER QUE TODO LO QUE NO ES AGRADABLE A MÍ, ES MENTIRA”.  
En esta majestad se me reveló una verdad, que es suma de todas las verdades; no se decir cómo ocurrió porque yo no ví nada. Oí que me decían, sin que yo viera quién, mas supe que hablaba la misma Verdad: "No es poco esto que hago por tí, pues es una cosa que me debes mucho; porque todo el daño del mundo procede por ignorancia de las verdades de la Escritura, conocida con clara verdad; no dejará de cumplirse ni una de ellas".
A mí me pareció que siempre había creído esto y que todos los fieles lo creían. Y me dijo: ¡Ay, hija, qué pocos me aman de verdad, pues si me amaran, no les encubriría yo mis secretos. ¿Sabes qué es amar de verdad? Comprender que todo lo que no es agradable a Mí, es mentira. Con claridad verás esto que ahora no entiendes en el provecho que hace a tu alma".

Y así lo he visto, sea el Señor alabado que, desde entonces, todo lo que veo que no conduce al reino de Dios, me parece vanidad y mentira, aunque no sabría decir cómo lo entiendo. 

domingo, 25 de enero de 2015

SANTA MISA EN EL III DOMINGO DESPUÉS DE EPIFANÍA. EN DIRECTO A LAS 10 H.

ROSARIO POR LA UNIDAD DE LA IGLESIA

DOMINGO, 25 DE ENERO.
LA CONVERSIÓN DE LOS PAGANOS.

Monición inicial.
Ofrecemos este misterio por aquellos que todavía no conocen a Jesucristo porque nadie se lo ha anunciado. Pidamos al Espíritu Santo por medio de la Santísima Virgen que impulse un nuevo ardor misionero en la Iglesia para que el Evangelio sea anunciado a todos los hombres. Pedimos por aquellos hombres y mujeres de las distintas religiones que intentan ser fieles a la ley natural y cumplir con piedad las normas de su religión y que por diversas causas no conocen la verdadera fe, para que abiertos a la acción misteriosa del Espíritu Santo puedan llegar a formar parte de la Iglesia.

MISTERIOS GLORIOSOS
1. La Resurrección del Señor.
“Cristo ha resucitado”, he aquí la fe irrenunciable de la Iglesia. La primera obra de caridad es el anuncio de la Verdad, del Evangelio.
2. La Ascensión del Señor.
“Id al mundo entero y enseñad a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.” En el bautismo, hemos sido salvados. Vivámoslo conforme a la fe recibida.
3. La Venida del Espíritu Santo.
Los primeros cristianos perseveraban en oración junto con María, la Madre de Jesús. La devoción mariana no es algo opcional de nuestra fe.
4. La Asunción de Nuestra Señora a los Cielos.
Mientras esperamos la hora de nuestra redención, hemos de ser constantes en escuchar la enseñanza de los apóstoles, en la vida común, en la fracción del pan y en las oraciones.
5. La Coronación de la Santísima Virgen.
Pidamos la intercesión de María y con ella pidamos por la unidad de los cristianos. Ella es Madre de la Iglesia, Madre de todos los hombres, Madre de la unidad..  
Letanías


A JESÚS EUCARISTÍA. Oración del beato Manuel Domingo y Sol


Más pequeño en el tabernáculo que en la cuna;
más pequeño en la hostia consagrada que en el pesebre.
¡Oh Jesús! ¿cómo no amarte más así?
Pero ¿qué digo?
Si aún te haces más pequeño.
¿Cómo?  Entrando sacramentado en mi corazón.
¡Oh!,sí, en mi corazón. He aquí el Belén en donde reposas;
he aquí el taller donde trabajas; he aquí el altar de comunión;

el sepulcro donde se encierra.

RECIBID LOS HOMENAJES, OH PURÍSIMA MARÍA. Oraciones del Beato Manuel Domingo y Sol


Recibid, pues, mil parabienes, oh Purísima María; mostrad que sois nuestra Madre; hoy, Madre mía, una aclamación resuena en este momento por todas partes; millones de corazones de la Iglesia militante, de nuestra católica España, del mundo entero se están elevando ahora en este mismo momento hacia vuestro trono; la Iglesia purgante os dirige también sus alabanzas y ansía de ver cuanto antes vuestra cara; pero sobre todo, la Jerusalén del cielo entre transportes de gozo está entonando en estos instantes un cántico sublime a vuestra Concepción sin mancha: cántico más armonioso que aquel que arrebató al profeta Isaías; pues bien, Madre mía, en medio de este cántico universal no dejéis sin embargo de percibir nuestras voces débiles y unidlas, Madre mía, a las de todas esas almas puras y derramad por ellas gracias abundantes sobre la tierra.
   Y, en primer lugar, derramadlas sobre la Iglesia Católica y sobre el anciano Jefe, el inmortal Pío IX que tan hermoso florón ha colocado sobre vuestra frente; derramadlas también sobre nuestra predilecta España que tan entusiasta recibió el dogma de vuestra Concepción sin mancha.
   Derramadlas también sobre esta venerable comunidad de hijas vuestras que están todas bajo vuestra bendición, se dedican en constancia a vuestro culto y a copiar en su corazón cuanto les es posible vuestra pureza y perfección.   

Cobijad bajo vuestro manto a cuantos hoy nos hemos reunido para tributaros nuestra felicitación.
 ***
Recibid los homenajes que este pueblo os tributa. Ellos contribuyen a estos obsequios, y acudirán a Vos en sus necesidades.  
No miréis, ¡oh Madre!, sus imperfecciones.
Acordaos que habéis sido constituida Madre.
No escuchéis las blasfemias que algunos de sus hijos profieren por esas calles, con escándalo de los oídos piadosos, y que irritan la justicia de vuestro Hijo. 

Acordaos que sois Madre, y convertidlos.
Sed la intermediaria.
Sed para todos Madre de gracia: de gracia de conversión, de gracia de santificación.

Conservad en la gracia a los morientes.
Sed gracia de fortaleza a los débiles.
Sed gracia de constancia en los justos.

Alcanzadle la gracia principal en la hora de la muerte.

ACERCARSE DIGNAMENTE A LA COMUNIÓN SACRAMENTAL

COMENTARIO AL EVANGELIO
III DOMINGO DESPUÉS DE EPIFANÍA
Forma Extraordinaria del Rito Romano
El amor a la Eucaristía lleva también a apreciar cada vez más el sacramento de la Reconciliación. Debido a la relación entre estos sacramentos, una auténtica catequesis sobre el sentido de la Eucaristía no puede separarse de la propuesta de un camino penitencial (cf. 1 Co 11,27-29). Efectivamente, como se constata en la actualidad, los fieles se encuentran inmersos en una cultura que tiende a borrar el sentido del pecado,favoreciendo una actitud superficial que lleva a olvidar la necesidad de estar en gracia de Dios para acercarse dignamente a la Comunión sacramental. En realidad, perder la conciencia de pecado comporta siempre también una cierta superficialidad en la forma de comprender el amor mismo de Dios. Ayuda mucho a los fieles recordar aquellos elementos que, dentro del rito de la santa Misa, expresan la conciencia del propio pecado y al mismo tiempo la misericordia de Dios. A este respecto, se puede pensar en el Confiteor o en las palabras del sacerdote y de la asamblea antes de acercarse al altar: « Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme ». La liturgia prevé justamente algunas oraciones muy bellas para el sacerdote, transmitidas por la tradición y que le recuerdan la necesidad de ser perdonado, como, por ejemplo, las que se pronuncian en voz baja antes de invitar a los fieles a la comunión sacramental: « líbrame, por la recepción de tu Cuerpo y de tu Sangre, de todas mis culpas y de todo mal. Concédeme cumplir siempre tus mandamientos y jamás permitas que me separe de ti ».
Benedicto XVI

EVANGELIO DEL DOMINGO: SEÑOR; NO SOY DIGNO DE QUE ENTRES EN MI CASA


III DOMINGO DESPUÉS DE EPIFANÍA
Forma Extraordinaria del Rito Romano
En aquel tiempo: Habiendo bajado Jesús del monte, siguióle mucho gentío; y viniendo un leproso, se prosternó ante él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. Extendió Jesús la mano y le tocó, diciendo: Quiero, queda limpio. Y al instante quedó limpio de su lepra. Y le dijo Jesús: Mira que a nadie lo cuentes; pero ve, muéstrate al sacerdote y ofrece la ofrenda que mandó Moisés para que les sirva a ellos de testimonio. Y habiendo entrado en Cafarnaúm, llegóse a él un centurión que le rogó diciendo: Señor, tengo un criado en casa, paralítico, y sufre mucho. A lo que respondió Jesús: Yo iré y le curaré. Y replicó el centurión: Señor, yo no soy digno de que entres bajo mi techo; mas di una sola palabra, y curará mi siervo. Pues yo soy un hombre que, aunque bajo la potestad de otro, como tengo soldados a mi mando, digo al uno: Vete, y va: y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. AI oírle Jesús, quedóse admirado, y dijo a los que le seguían: En verdad os digo, no he hallado tanta fe en Israel, Pues también os digo: Vendrán muchos de Oriente y de Occidente, y se pondrán con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos; pero los hijos del reino serán arrojados a las tinieblas del exterior, donde habrá llanto y rechinar de dientes. Y dijo al centurión: Vete, y sucédate como has creído. Y sanó el siervo en aquella hora. Mt 8, 1-13

PENSAMIENTO DE SANTA TERESA DE JESÚS: SUPLICADLE QUE OS PREPARE PARA RECIBIRLE DIGNAMENTE


SUPLICADLE QUE OS PREPARE PARA RECIBIRLE DIGNAMENTE
Pedid vosotras, hijas, con este Señor al Padre que os deje "hoy" a vuestro Esposo, para que no os veáis en este mundo sin El; que baste para templar tan gran contento de tenerlo entre nosotros, haberse quedado tan disfrazado en los accidentes de pan y de vino, que es harto tormento para quien no tiene otra cosa que amar ni otro consuelo; mas suplicadle... que os prepare para recibirle dignamente (C 34, 3).
Y porque las maravillas que hace este santísimo Pan en los que dignamente lo reciben son muy notorias, no digo muchas que podría decir, que le han sucedido a esta persona de la que estoy hablando...(C 34, 6).

¡Ay!, cuando te dignas
Entrar en mi pecho,
Dios mío, al instante
el perderte temo.
Tal pena me aflige
y me hace decir:
Ansiosa de verte,
deseo morir.
Haz, Señor, que acabe
tan larga agonía;
socorre a tu sierva
que por ti suspira.
Rompe aquestos hierros
y sea feliz.
Ansiosa de verte,
deseo morir.
Mas no, dueño amado,
que es justo padezca;
que expíe mis yerros,
mis culpas inmensas.
¡Ay!, logren mis lágrimas
te dignes oír:
Ansiosa de verte,
deseo morir.
(P 7).