jueves, 30 de julio de 2026

31 de julio. NUESTRA SEÑORA DE LA PRECIOSA SANGRE. MES A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE

 


31 de julio.

NUESTRA SEÑORA DE LA PRECIOSA SANGRE

MES

A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE

DE JESÚS

 

ORACIÓN PARA COMENZAR TODOS LOS DÍAS

 

Por la señal…

 

ORACIÓN INCIAL

Amabilísimo Jesús, bien infinito de las almas, Dios eterno e Hijo de Dios vivo des de la eternidad, salvador del hombre e hijo de María para redimirnos con el precio super abundante de vuestra vida y vuestra Sangre: mi alma se conmueve en la contemplación de vuestras inefables bondades, a la par que se abisma a la vista de su nada y de su cómo infinita ingratitud. Disteis vuestra vida temporal y vertisteis toda vuestra Sangre para redimir a esa mísera criatura, al paso que conocíais malograría yo ingrato esa misma Sangre, de la cual una sola gota infinitamente vale más que los cielos y mil mundos. Pero una misericordia tal indica lo que me amáis, y que sentís dulce complacencia en perdonar mis pecados. Ya no puedo resistir más a vuestras inspiraciones. Y en esta convicción, y sintiendo romperse de dolor mis entrañas, os digo de verdad que me pesa de haber pecado: pésame, amor mío, de haberos ofendido. Vivid y reinad en mí: purifíqueme más y más vuestra preciosísima Sangre, y el candor que me comunique, se eternice en la gloria. Amen.

31 de julio.

NUESTRA SEÑORA DE LA PRECIOSA SANGRE

La relación entre la Sangre de Jesús y María Santísima se expresa bellamente en la estatua de la Virgen de Batz (Francia) y en la advocación con la que se la venera: «Nuestra Señora de la Preciosa Sangre».

A continuación, el testimonio del párroco del lugar, de nombre y fecha desconocida:

“Tras ser elegido párroco, pregunté al vicario general si había alguna Virgen venerada con especial devoción en esa parroquia. «Hay una antigua estatua de madera del siglo XVI en el pórtico de la iglesia», respondió. «Le encomiendo esta Virgen: haga que sus feligreses la amen».

En cuanto tomé posesión de mi parroquia, puse mi ministerio en manos de la Virgen, colocando la estola pastoral alrededor del cuello de la imagen de María, que se encuentra en mi despacho, y declarándome su coadjutor.

Organicé una novena y consagré la parroquia a la Virgen.

Aquí, todos saben que el párroco no es otro que el coadjutor de la Virgen María. Les propuse a todos la idea de honrar aún más la imagen del atrio de la iglesia, y todos se asombraron de que a nadie se le hubiera ocurrido antes. La estatua representa a la Virgen sentada con su Hijo arrodillado. En su mano izquierda, el Niño Jesús sostiene un cáliz del que brota sangre a borbotones de la herida que se abrió en su costado. La mano izquierda de la Virgen presiona los bordes de la herida como para que la sangre fluya con mayor abundancia. Jesús mira a los que pasan y con su mano derecha señala la herida en su costado. Parece decir: «He aquí la copa de mi Sangre, derramada por vosotros para el perdón de vuestros pecados. Quien beba de esta Sangre tendrá vida eterna».

Con su mano derecha, la Virgen bendice a quienes entran y parece decir: «He aquí la Sangre en la que hallaréis la salvación».

Como no tenía autorización para mover la estatua, y dado que no era el mejor lugar para fomentar la devoción, encargué un cuadro que la reproducía artísticamente. Este cuadro se convirtió rápidamente en objeto de culto y gran veneración entre los fieles, y ya ha sido fuente de gracias y milagros.

Los afligidos acuden a pedir consuelo, las almas buenas a pedir mayor amor por la Pasión de Jesús y la Sagrada Eucaristía, los más fervientes confían su deseo de que no se asista a ninguna Misa sin el debido respeto a la Sangre de Cristo, los sacerdotes rezan con mayor fervor en la celebración del Santo Sacrificio, en los fieles hay una mayor observancia del precepto de la Misa dominical y mayor frecuencia de la Comunión. Y finalmente, todos piden que la Sangre redentora de Jesús, por intercesión de la Virgen María, impida que se derrame sangre inocente en las guerras o fruto de la violencia.

A Nuestra Señora de la Preciosísima Sangre le debo una poderosa renovación en la vida eucarística de mis fieles.”

 

PRÓPOSITO

Respeta profundamente el agua bendita, símbolo de la Sangre de Jesús. Consérvala en tu hogar y sígnate con ella con frecuencia y devoción.

 

 

PARA FINALIZAR TODOS LOS DÍAS

Pídase la gracia que sea desea alcanzar por este ejercicio en honor a la Preciosa Sangre de Cristo. (Se expresa la petición).

Oremos también por las intenciones del Romano Pontífice y de la Iglesia, que son principalmente: la exaltación de la Iglesia Católica, el fin de las herejías, la propagación de la fe, la conversión de los pecadores, la verdadera concordia y paz entre las naciones y los demás bienes del pueblo cristiano. Con este fin, recemos:

 

LETANÍAS DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO