lunes, 20 de julio de 2026

21 de julio. LA PRECIOSA SANGRE Y LA CONFIRMACIÓN. MES A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE

 


21 de julio

LA PRECIOSA SANGRE Y LA CONFIRMACIÓN

 

MES

A LA PRECIOSÍSIMA SANGRE

DE JESÚS

 

ORACIÓN PARA COMENZAR TODOS LOS DÍAS

 

Por la señal…

 

ORACIÓN INCIAL

Amabilísimo Jesús, bien infinito de las almas, Dios eterno e Hijo de Dios vivo des de la eternidad, salvador del hombre e hijo de María para redimirnos con el precio super abundante de vuestra vida y vuestra Sangre: mi alma se conmueve en la contemplación de vuestras inefables bondades, a la par que se abisma a la vista de su nada y de su cómo infinita ingratitud. Disteis vuestra vida temporal y vertisteis toda vuestra Sangre para redimir a esa mísera criatura, al paso que conocíais malograría yo ingrato esa misma Sangre, de la cual una sola gota infinitamente vale más que los cielos y mil mundos. Pero una misericordia tal indica lo que me amáis, y que sentís dulce complacencia en perdonar mis pecados. Ya no puedo resistir más a vuestras inspiraciones. Y en esta convicción, y sintiendo romperse de dolor mis entrañas, os digo de verdad que me pesa de haber pecado: pésame, amor mío, de haberos ofendido. Vivid y reinad en mí: purifíqueme más y más vuestra preciosísima Sangre, y el candor que me comunique, se eternice en la gloria. Amen.

 

21 de julio

LA PRECIOSA SANGRE Y LA CONFIRMACIÓN

 

La vida terrenal es un combate constante, y debemos luchar con gran fortaleza para alcanzar la corona de gloria que el Señor nos ha prometido.

Debemos luchar contra el mundo engañoso que, con sus muchas vanidades, nos tiende trampas por doquier; contra las pasiones desordenadas que llevamos dentro a causa del pecado original; y contra el diablo que —como dice san Pedro— «al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar» (1 Pedro 5, 8).

Además, es necesaria la práctica continua de las virtudes para crecer en perfección.

Previendo todos estos peligros y conociendo todas nuestras necesidades, el Señor quiso fortalecernos con el sacramento de la Confirmación, que nos da las armas para luchar y vencer. Este sacramento obtiene su eficacia de la omnipotencia de la Sangre de Jesús, y por eso el obispo, al administrarlo, marca la frente del confirmando con la señal de la santa cruz, ya consagrada por la Sangre de Cristo.

Pero ¿por qué a veces somos tan débiles en la lucha? La razón es que nos con mucha frecuencia olvidamos que Jesús también luchó contra las tentaciones del diablo, y ya no recurrimos a las armas espirituales que el Señor nos dio en el sacramento de la Confirmación. Sobre todo, no recurrimos a la Sangre de Jesús, que contiene la fuente de toda fortaleza.

 

PROPÓSITO

Dar testimonio de tu fe con sencillez, espontaneidad, pero también con firmeza, en toda situación. Hablar de Dios al prójimo que no lo conoce sin respetos humanos.

 

EJEMPLO

Santa Juana de la Cruz (S. XV-XVI) tenía devoción a la Pasión de Jesús desde su infancia, tanto que los viernes se abstenía de tomar la leche materna. Un día, contemplando la Sangre que brotaba de las heridas de Jesús, lamentó no poder derramar ni siquiera una parte de su sangre por Aquel que la había derramado toda por ella. Entonces se le apareció un ángel para consolarla, diciéndole: «Jesús acepta como si fuera sangre las lágrimas que derramamos al meditar en su Pasión».

 

 

PARA FINALIZAR TODOS LOS DÍAS

Pídase la gracia que sea desea alcanzar por este ejercicio en honor a la Preciosa Sangre de Cristo. (Se expresa la petición).

Oremos también por las intenciones del Romano Pontífice y de la Iglesia, que son principalmente: la exaltación de la Iglesia Católica, el fin de las herejías, la propagación de la fe, la conversión de los pecadores, la verdadera concordia y paz entre las naciones y los demás bienes del pueblo cristiano. Con este fin, recemos:

 

LETANÍAS DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE CRISTO