domingo, 4 de noviembre de 2018

EVANGELIO DEL DOMINGO: «¡SEÑOR, SÁLVANOS, QUE PERECEMOS!».


IV DOMINGO DESPUES DE EPIFANIA TRASNFERIDO
Forma Extraordinaria del Rito Romano
En aquel tiempo, subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron. En esto se produjo una tempestad tan fuerte, que la barca desaparecía entre las olas; él dormía.  Se acercaron y lo despertaron gritándole: «¡Señor, sálvanos, que perecemos!». Él les dice: «¿Por qué tenéis miedo, hombres de poca fe?». Se puso en pie, increpó a los vientos y al mar y vino una gran calma. Los hombres se decían asombrados: «¿Quién es este, que hasta el viento y el mar lo obedecen?».
Mt 8, 23-27
COMENTARIOS AL EVANGELIO
PELIGROS PARA LA SALVACION. San Alfonso Maria de Ligorio
BENEDICTO XVI  EL SEÑOR SIEMPRE ESTÁ CERCA