domingo, 18 de diciembre de 2022

MUY GRANDE SERÁ, OH JESÚS, EL GOZO DE TU VENIDA. Dom Prospero Gueranger

 


MUY GRANDE SERÁ, OH JESÚS, EL GOZO DE TU VENIDA

Dom Prospero Gueranger

 

IV DOMINGO DE ADVIENTO

 

Muy grande será, pues, oh Jesús el gozo de tu venida, si ha de resplandecer en nuestra frente por siempre como una corona. ¿Y cómo no ha de ser así? Hasta el desierto, al acercarte, florece como un lirio, y del seno de la tierra más estéril saltan arroyos de aguas vivas. ¡Oh Salvador, ven cuanto antes a darnos este Agua que mana de tu Corazón y que es la que con tanta insistencia te pedía la Samaritana, imagen de nosotros pecadores. Este Agua es tu gracia: rocié nuestra sequedad y también nosotros floreceremos; apague nuestra sed y correremos con fidelidad tras tus huellas por el camino de tus mandamientos y de tus ejemplos ¡oh Jesús! Tú eres nuestro Camino, nuestro sendero hacia Dios; y Tú mismo eres Dios; eres por tanto, también el término de nuestro camino. Habíamos perdido el camino, nos habíamos alejado como ovejas errantes: ¡cuán grande es tu amor en venir a buscarnos! Para enseñarnos el camino del cielo, te dignas bajar desde allá arriba y quieres también acompañarnos. En adelante no desfallecerán nuestros brazos, ni temblarán nuestras rodillas; nos consta que es el amor quien le ha movido. Sólo una cosa nos apena: el ver que nuestra preparación no es perfecta. Tenemos todavía ataduras que romper; ayúdanos ¡oh Salvador de los hombres! Queremos escuchar la voz de tu Precursor y enderezar todo lo que te podría hacer tropezar en el camino de nuestro corazón ¡oh divino Infante! bauticémonos nosotros en el Bautismo de la penitencia, y luego vendrás Tú a bautizarnos en el amor y en el Espíritu Santo.

Próximo estás, oh Señor, pues la herencia de tu pueblo ha pasado ya a poder de los Gentiles y la tierra que habías prometido a Abraham no es hoy día más que una provincia de ese dilatado imperio que debe preceder al vuestro. Día tras día se van cumpliendo los vaticinios de los Profetas; la profecía de Jacob también se ha realizado: Será quitado el cetro a Judá. ¡Oh Jesús! todo se halla dispuesto para tu llegada. De tal modo has renovado el aspecto de la tierra; dígnate renovar también mi corazón y alentar mi ánimo en estos últimos días que preceden a tu venida. Sentimos la necesidad de retirarnos al desierto, solicitar el bautismo de la penitencia y enderezar nuestros caminos: obra todo esto en nosotros, oh divino Salvador, para que el día que bajes a nosotros, nuestra alegría sea completa.