___AVISOS DEL CULTO___

1 de noviembre. Solemnidad de Todos los Santos. Santa misa cantada a las 10. Por la tarde, 17:45 Vísperas y adoración eucarística con el rezo del rosario.

2 de noviembre. Conmemoración de los fieles difuntos. Santa Misa Cantada de Requiem a las 18. *** No habrá misa de 8:15 de la mañana ni hora santa.

4 de noviembre. Primer sábado de mes. Acto reparador al Inmaculado Corazón de María a las 17:45. Santa Misa, Adoración eucarística y santo rosario. *** No habrá misa de 8:15 por la mañana.

*** MISA MENSUAL EN ALBACETE. Domingo, 5 de noviembre. A las 17:30 horas, en la Parroquia Purísima Concepción.

***MISA MENSUAL EN LUGO. Sábado 11 de noviembre. Santa misa a las 18:30 horas, en la capilla del Carmen, sita en la calle del Carmen, en Lugo, justo a la salida de la puerta homónima de la muralla de la ciudad.

Para cualquier cuestión relacionada con la celebración de la Santa Misa por el modo extraordinario en Lugo, así como para recibir avisos, si lo desea, puede ponerse en contacto con nosotros mediante la siguiente dirección de correo electrónico: misatridentinalugo@hotmail.com

miércoles, 26 de octubre de 2016

EL ROSARIO DE HOY EN HONOR A LA REALEZA DE CRISTO





Santo Rosario.
Por la señal... 
Señor mío Jesucristo…
MISTERIOS GLORIOSOS
1.-La Resurrección del Señor.
Cristo tiene que reinar hasta que Dios haga de sus enemigos estrados de sus pies.”
Cristo resucitado es el “vencedor del pecado y de la muerte, es el principio de nuestra justificación y de nuestra resurrección: ya desde ahora nos procura la gracia de la adopción filial, que es real participación de su vida de Hijo unigénito; más tarde, al final de los tiempos, Él resucitará nuestro cuerpo.”
Pidamos que él triunfe sobre nuestro pecado y sobre nuestra muerte, hasta que lleguemos a participar de su resurrección. Será el triunfo de la realeza de Cristo sobre nosotros. Cristo tiene que reinar hasta que Dios haga de sus enemigos estrados de sus pies.”
2.- La Ascensión del Señor
“Dios asciende entre aclamaciones, el Señor al son de trompetas.”
Cristo subió a los cielos y se sentó a la derecha del Padre. Desde entonces el Señor reina con su humanidad en la gloria eterna de Hijo de Dios, intercede incesantemente ante el Padre en favor nuestro, nos envía su Espíritu y nos da la esperanza de llegar un día junto a Él, al lugar que nos tiene preparado.
Pidamos que mientras vivimos peregrinos en este mundo hacia la patria celestial nos sometamos a su dulce y suave reinado haciendo solamente su voluntad.
3.- La Venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles reunidos en torno a la Virgen María
“El que quiera ser primero entre vosotros sea vuestro servidor.”
Cristo Rey envía a los apóstoles el Espíritu Santo que los impulsa a anunciar a todas las naciones que el Reino de Dios ha llegado y a cumplir la misión de bautizar a todas las gentes. Cada cristiano, por la acción del Espíritu Santo en el Bautismo participa de su realeza.
Pidamos que  imitando a Jesucristo, quien siendo rey del universo, se hizo siervo de todos, sobre todo de los pobres y los que sufren, así también nosotros lo hagamos.
4.- La Asunción de María Santísima a los Cielos
“Vendré y os llevaré conmigo.”
La Virgen María, la primera redimida, la primera y mejor discípula que se proclama “esclava” del Señor, la que de forma singular participa en la obra redentora, es llevada al cielo en cuerpo y alma para participar de la victoria y reinado de su Hijo, el Rey de Reyes.
Pidamos que nosotros amemos y sirvamos a tan gran Señora, que nos ha sido dada como Madre. Honrémosla, imitando sus virtudes.
5.- La Coronación De La Virgen Como Reina Y Señora De Todo Lo Creado.
“Pondré sobre tu cabeza una corona de oro fino.”
Como Madre de todo los hombres, Ella se preocupa de todo ellos, pues ha sido constituida por el Señor como Reina del cielo y de la tierra, exaltada sobre los coros todos de los Ángeles y sobre todos los Santos en el cielo. Situada a la diestra de su unigénito Hijo, Jesucristo, Señor y Rey nuestro, la Virgen María intercede por todos, obtiene cuanto pide, y no puede no ser escuchada.
Pidamos que crezcamos en confianza y abandono en las manos de María: Ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
 “.”