martes, 5 de octubre de 2021

POBREZA (2). DÍA 6. MES DEL ROSARIO

MES DEL ROSARIO

 

Postrados ante una imagen de la Santísima Virgen (si es posible de Nuestra Señora del Rosario) se dirá:

Por la señal...

 

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, por ser Vos quien sois, bondad infinita, me pesa de haberos ofendido y propongo con vuestra gracia no pecar más; lo que espero mee concederéis por vuestra pasión y muerte, para perseverar en vuestro servicio hasta alabaros en el cielo. Amén

 

Se lee y medita la reflexión de cada día.

 

Al finalizar se dice:

 

Día 6

El Nacimiento del Hijo de Dios

POBREZA

Consideremos el gozo de la Santísima Virgen al ver que, en medio de su pobreza, era su Divino Hijo adorado de los ángeles que cantaban "Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a los hombres de buena voluntad".

Ya empieza este Santísimo Niño su oficio de Pacificador entre Dios y los hombres.

Los ángeles van a anunciar a los pastores que el Divino Mesías ha nacido, diciéndoles que le encontrarían envuelto en pobres pañales y recostado en un pesebre. Van éstos presurosos y le adoran así, tan pobrecito, sintiendo en su corazón que Aquél es su Dios, y honrándose en poder ofrecerle las pequeñeces de su pobreza.

Guiados por la estrella, los Reyes Magos llegan al portal, y llenos de la unión de Dios, se postran a los pies de Aquel Niño y le adoran como al Rey de los judíos y Salvador de los hombres.

La diferencia entre sus opulentos palacios y aquel establo, no les hace titubear, y ofreciendo sus dones adoran al Niño como a Dios, como a Rey y como a Hombre, volviendo a su país, por la gracia de Dios, en medio de sus riquezas, pobres de corazón, muy agradables, a Dios,

¡Con cuánta admiración y gozo contemplaría la Madre Virgen a su Divino Hijo que, ocultando su Divinidad, y rodeando su Santa Humanidad de tanta pobreza, atraía a Sí a todos los hombres!

Vayamos a ofrecerle nuestros corazones por medio de la Santísima Virgen, dándole el oro de todo nuestro amor, el incienso de nuestras adoraciones y oraciones y la mirra de nuestros sacrificios por no ofenderle y agradarle.

Muy imperfecto y pobre es todo ello, pero si lo ofrecemos sinceramente lo aceptará gustoso, pues en su cuna recibió igualmente los tesoros de los reyes y las pobrecitas ofrendas de los sencillos pastores.

Y no olvidemos que éstos fueron los primeros llamados ¡y llamados por los ángeles!

 

1

 
PRÁCTICA

Dar una limosna por amor del Dios Niño y rogar en nuestras oraciones para que la Santísima Virgen conceda perfecta, conformidad a los pobres.

 

PETICIÓN

Jaculatoria. ¡Oh, María Socorro de los necesitados ruega por nosotros!

Bendita sea tu pureza…