martes, 21 de abril de 2026

De las calidades que han de tener las ovejas escogidas del rebaño de Cristo.

 


Miércoles de la II semana de Pascua .

De las calidades que han de tener las ovejas escogidas del rebaño de Cristo.

 

MEDITACIONES DIARIAS

DE LOS MISTERIOS

DE NUESTRA SANTA FE,

 DE LA VIDA

 DE CRISTO, NUESTRO SEÑOR

PARA

EL TIEMPO PASCUA

por el P. Alonso de Andrade,

DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS.

 

Al comenzar

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Señor mío y Dios mío: creo firmemente que estás aquí, que me ves, que me oyes. Te adoro con profunda reverencia. Te pido perdón de mis pecados y gracia para hacer con fruto este rato de oración. Madre mía Inmaculada, San José, mi padre y señor, Ángel de mi guarda: interceded por mí.

 

MEDITACION

Miércoles de la II semana de Pascua .

De las calidades que han de tener las ovejas escogidas del rebaño de Cristo.

 

PUNTO PRIMERO. La primera calidad es la que Cristo pone en su Evangelio; conviene a saber, que así como él conoce todas las ovejas de su rebaño, así ellas le conocen como a su propio Pastor: mete la mano en tu pecho y mira si le conoces y amas como debes, y si se emplea tu corazón en él o si se derrama en las cosas caducas de este mundo, y humíllate en su presencia y pídele luz para conocerle y gracia para amarle, como tienes obligación, apartando tu corazón de todo lo terreno para ponerle en tu Criador.

 

PUNTO II. La segunda calidad, dice Cristo, que es la obediencia de sus ovejas a su voz, mis ovejas (dice) oyen mi voz: esto es, la siguen y obedecen, caminando a donde yo las guio con cualquiera silbo o seña que les doy: atiende y considera cuán tas voces te da el Divino Pastor para salud de tu alma, y cuántas veces toca a tu corazón llamándote a lo más perfecto y a que dejes los vicios y sigas las virtudes, y tú te haces sordo y no respondes a su voz. Llora la ceguedad pasada, pídele perdón con lágrimas y disponte a oírle y obedecerle en todo cuanto te ordenare, porque no caigas en las manos de los lobos infernales y en la eterna damnación.

 

PUNTO III. Considera cómo las ovejas no son suyas sino de su Pastor, al cual como a su propio dueño rinden y dan cuanto tienen, la leche, las crías, la lana, y últimamente a sí mismas; en que tienes saludable documento de no tener nada tuyo que no sea de tu dueño, que es Dios; cuanto hicieres y poseyeres, tu hacienda, tus bienes, tus fuerzas, tu sabiduría, tu ingenio, entendimiento, memoria y  voluntad, y últimamente tu vida y a ti mismo, como oveja de su rebaño alimentada con su sangre, todo es suyo; ríndete a sus pies y dile muy de corazón, aquí os ofrezco, Pastor y dueño mío, cuanto tengo y cuanto soy, mi alma, mi cuerpo, mi vida y todas mis potencias, obras, palabras y pensamientos, todo soy vuestro, disponed de mí como de oveja de vuestro rebaño, y dadme gracia para que yo merezca ser de él no teniendo cosa mía, sino todo vuestro, dedicado y pronto para vuestro santo servicio.

 

PUNTO IV. La última calidad de las ovejas es que no dejan al Pastor, sino que le siguen con rendimiento aunque las lleve a la muerte sin resistencia o contradicción, sino con suma mansedumbre y paciencia, y la reciben de su propio pastor; de la misma manera las ovejas del rebaño de Cristo, y los que son fieles siervos suyos le siguen con mansedumbre y llevan su cruz en pos de él, caminando con igualdad de ánimo a la muerte si fuere necesario dar la vida por su amor; a este grado de caridad conviene que llegues si quieres ser del rebaño escogido del Señor; apercíbete a padecer, toma tu cruz y síguele por los trabajos que te vinieren; ofrécete a llevarla con valor, que si fueres su compañero en este camino lo serás también en la corona del cielo.

 

Al terminar

Te doy gracias, Dios mío, por los buenos propósitos, afectos e ins­pi­ra­ciones que me has comunicado en esta meditación. Te pido ayuda para ponerlos por obra. Madre mía Inmaculada, San José, mi padre y señor, Ángel de mi guarda: interceded por mí.

 

Ofrecimiento diario de obras

Ven Espíritu Santo

inflama nuestros corazones

en las ansias redentoras del Corazón de Cristo

para que ofrezcamos de veras

nuestras personas y obras

en unión con Él

por la redención del mundo

 

Señor mío y Dios mío Jesucristo

Por el Corazón Inmaculado de María

me consagro a tu Corazón

y me ofrezco contigo al Padre

en tu Santo Sacrificio del altar

con mi oración y mi trabajo

sufrimientos y alegrías de hoy

en reparación de nuestros pecados

y para que venga a nosotros tu Reino.

Te pido en especial

Por el Papa y sus intenciones,

Por nuestro Obispo y sus intenciones,

Por nuestro Párroco y sus intenciones.