martes, 19 de marzo de 2024

“NO PUEDE EL MUNDO ABORRECEROS A VOSOTROS, MAS A MÍ ME ABORRECE PORQUE YO DOY TESTIMONIO DE ÉL QUE SUS OBRAS SON MALAS.” Catena Aurea de Santo Tomás de Aquino

 


“NO PUEDE EL MUNDO ABORRECEROS A VOSOTROS, MAS A MÍ ME ABORRECE PORQUE YO DOY TESTIMONIO DE ÉL QUE SUS OBRAS SON MALAS.” Catena Aurea de Santo Tomás de Aquino

 

Marte de la I semana de Pasión

 

Comentarios al Evangelio

de la Catena Aurea de Santo Tomás de Aquino

 

Jn 7, 01-08 Y después de esto, andaba Jesús por la Galilea, porque no quería pasar a la Judea, por cuanto los judíos le buscaban para matarle. Y estaba próxima la fiesta de los judíos, llamada de los Tabernáculos. Y sus hermanos le dijeron: "Quítate de aquí, y ve a la Judea para que tus discípulos vean también las obras que haces. Pues ninguno hace cosa en oculto, y procura ser conocido en lo público: si esto haces, manifiéstate al mundo"; porque ni aún sus hermanos creían en El. Y Jesús les dijo: "Mi tiempo aún no ha venido: mas vuestro tiempo siempre está preparado. No puede el mundo aborreceros a vosotros, mas a mí me aborrece porque yo doy testimonio de él que sus obras son malas. Subid vosotros a esta fiesta: yo no subo todavía a esta fiesta, porque mi tiempo no es aún cumplido. (v. 1-8)
 

San Agustín, in Ioanem tract. 28

Podría suceder que algún fiel de Cristo se escondiese para que no le encontrasen sus perseguidores y para que no se le imputase como crimen el haberse escondido. Sucedió antes en la Cabeza lo que después se confirmaría en los miembros. Por esto dice: "Y después de esto andaba Jesús por la Galilea, porque no quería pasar a la Judea.
 

Beda

Esta unión de palabras es de tal naturaleza, que en ella debemos comprender que pudieran realizarse y suceder muchas cosas entretanto. Porque la Judea y la Galilea son provincias de la Palestina. La Judea se llamaba así por la tribu de Judá; se llamaba también Judea, además de la que comprendía la tribu de Judá, aquella otra región que poseía la tribu de Benjamín, aunque de la tribu de Judá procedían los reyes. Y se llama Galilea, porque engendra un pueblo parecido a la leche, esto es, blanco: gala en griego, quiere decir lac en latín, que significa leche.
 

San Agustín, ut sup

Y el Señor dijo esto como no pudiendo andar entre los judíos, para no ser muerto por ellos, mas demostró su poder cuando quiso; aunque daba ejemplo a nuestra debilidad, El no había perdido su poder.
 

Crisóstomo, in Ioanem hom. 47

Pero debemos decir que daba a conocer lo que era propio de la divinidad y lo que era propio de la humanidad, toda vez que huía de sus perseguidores como hombre, y aparecía ante ellos como Dios, siendo así que era una y otra cosa.
 

Teofiactus

También se había retirado ahora a la Galilea, porque aún no había llegado el tiempo de su pasión. Por cuya causa creía inútil permanecer entre sus enemigos, excitándolos más al odio; con este motivo se explica a continuación el tiempo en que esto sucedía, cuando añade: "Y estaba próxima la fiesta de los judíos, llamada de los Tabernáculos 1".
 

San Agustín, ut sup

Todos los que han leído las Sagradas Escrituras saben lo que quiere decir skenopegia. Hacían los judíos para aquella fiesta de los Tabernáculos unas tiendas de campaña, a imitación de aquellas en que habitaron cuando luego de sacados de Egipto peregrinaban por el desierto. Celebraban con este motivo aquel día de fiesta en memoria de los beneficios recibidos del Señor, aquellos mismos que se proponían matarle.
 

Crisóstomo, ut sup

Manifiesta el evangelista por medio de esto, que pasó en silencio mucho tiempo. Porque cuando el Señor se sentó en el monte, estaba próximo el día festivo de la Pascua y ahora hace mención de la fiesta de los Tabernáculos. Durante esos cinco meses que mediaron no se refiere ninguna otra cosa más que el milagro de los panes y el sermón que predicó a los que los comieron. Pero, como hacía milagros sin interrupción y exponía su doctrina, no podían los evangelistas referirlo todo. Por ello cuidaron de relatar aquellas cosas en que resaltaba más la queja de los judíos o la contradicción en que éstos querían cogerle, lo cual se conoce en estos sucesos.
 

Teofiactus

Y como sus hermanos habían visto que El no se disponía a subir a Jerusalén, añade: "Y sus hermanos le dijeron: Márchate de aquí, y ve a la Judea".
 

Beda

Como si dijeran: tú haces milagros, y son pocos los que los ven. Márchate de aquí a la ciudad de los reyes, allí donde se encuentran los príncipes, para que viendo ellos tus milagros consigas que te alaben. Mas como no todos los discípulos seguían siempre al Señor, porque muchos estaban en la Judea, por esto añaden: "Para que tus discípulos vean también las obras que tú haces".
 

Teofiactus

Esto es, las muchedumbres que te siguen. Por tanto, no se refieren a los doce discípulos, sino más bien a otros muchos que trataban con el Señor.
 

San Agustín, in Ioanem tract. 28

Cuando se lee hermanos 2 del Señor, debe entenderse que se trataba de parientes consanguíneos de María, porque de ella no nació ningún otro. Así como en el sepulcro en donde estuvo el cuerpo del Señor no fue colocado ningún otro muerto, ni antes ni después, así las entrañas de María no concibieron ningún otro mortal, ni antes ni después de Jesucristo. Y en verdad que las obras de Jesucristo no eran desconocidas para sus discípulos, pero los que no estaban ahí no las veían. Por esto decían aquéllos: "Para que tus discípulos vean también las obras que haces". Hablaba, pues, la prudencia de la carne al Verbo hecho carne, y por esto añaden: "Pues ninguno hace cosas en oculto, y procura ser conocido en público". Como diciendo: una vez que haces milagros, date a conocer a los hombres, para que puedas ser apreciado por ellos, porque los que los ven estudian el modo de alabarlos. Y como ellos buscaban gloria humana, no creían en El. Por esto sigue: "Porque ni aún sus hermanos creían en El". Pudieron algunos ser parientes de Jesucristo, pero se resistían a creer en El a causa de este mismo lazo de parentesco 3.
 

Crisóstomo, ut sup

Es digno de notarse el modo de obrar de los evangelistas, tan en armonía siempre con la verdad. Como no temían decir aquellas cosas, que en cierto sentido podían ofender la imagen de su maestro, no dejaron de decir cosa alguna. Y en verdad que no podría menos que considerarse ofensivo el que sus "hermanos" no creyesen en El. Y parece, en realidad, que en un principio se muestran como amigos por lo que empiezan a decir. Sin embargo, le servían de mucha amargura algunas de las cosas a que se referían, porque le hacen aparecer como temeroso y deseoso de la gloria. Porque dicen: "Ninguno hace cosa en oculto", lo cual implicaba el temor de los que acusan y al par sospechan no ser verdaderos los milagros que hacía. Respecto a lo que dicen: "Y procura ser conocido en lo público", hacen pensar de que El abriga cierto deseo de vanagloria. Mas Jesucristo les responde con mansedumbre, enseñándonos que no debemos tomar a mal si se nos atribuye alguna mala acción. Sigue, pues: "Jesús les dijo: Mi tiempo aún no ha venido, mas vuestro tiempo está preparado".
 

Beda

Y para que no parezca que se opone a lo que dice el apóstol a los gálatas: "Mas cuando llegó la plenitud del tiempo, envió Dios a su Hijo" ( Gál 44), etc., lo que aquí se dice no debe referirse al tiempo de su natividad, sino al de su glorificación.
 

San Agustín, ut sup

Le aconsejaban que adquiriese gloria, como hablándole mundanamente e impulsados por el afecto terreno, para que no apareciese como plebeyo y viviese desconocido. Pero el Señor quiso allanarles el camino para que subiesen a la mayor altura por medio de la humildad. Por esto les dice: "Mi tiempo (esto es, el de mi gloria por medio de la que habré de subir a la mayor altura para juzgar), aún no ha venido, pero vuestro tiempo (esto es, la gloria mundana), siempre está preparado". Y como nosotros somos el Cuerpo del Señor, cuando nos ofendan los amantes del mundo debemos decirles: vuestro tiempo ya está preparado, nuestro tiempo aún no ha venido; la patria está muy alta, el camino está muy bajo, el que prescinde del camino ¿para qué busca la patria?
 

Crisóstomo, ut sup

Y aún me parece que quiere decir otra cosa oculta: acaso se propondrían darlo a conocer y entregarlo a los judíos. Por esto dice: "Mi tiempo aún no ha venido (esto es, el tiempo de la cruz y de mi muerte); mas vuestro tiempo siempre está preparado"; porque aunque vosotros siempre estáis con los judíos, no os matarán, porque pensáis lo mismo que ellos. Por esto sigue: "No puede el mundo aborreceros a vosotros, mas a mí me aborrece; porque yo doy testimonio de él, que sus obras son malas". Como diciendo: ¿Cómo puede el mundo aborrecer a aquellos que quieren lo mismo que él, y tienden a lo mismo que él? Mas a mí me aborrece porque lo reprendo. Entretanto, no busco la gloria de los hombres, porque no dejo de reprenderlos, aun cuando sé que por esto me aborrecerán e intentarán darme la muerte. Con estas palabras manifiesta también que el odio de los judíos contra El era excitado por sus reprensiones públicas, y no porque dejaba de respetar el sábado.
 

Teofiactus

Mas el Señor aduce dos razones contra las dos cosas que le argüían aquellos que le hablaban. Contra el temor que suponían en El, dice que reprende las acciones del mundo, esto es las acciones de aquellos que se proponen fines humanos (lo cual no haría si tuviera miedo) y contra la vanagloria los envía a la fiesta. Por esto sigue: "Subid vosotros a esta fiesta". Si en verdad hubiera estado animado por la pasión de la vanagloria, los hubiese detenido a su lado; y efectivamente, que los que desean la gloria acostumbran tener a muchos que los sigan.
 

Crisóstomo, ut sup

Dice esto también manifestando que no desea halagarlos, en cuanto les permite que obren conforme a las costumbres de los judíos.
 

San Agustín, ut sup

"Subid vosotros a esta fiesta" en la que buscáis la gloria humana, donde queréis participar de las alegrías del mundo y no pensar en las cosas eternas. Prosigue: "Yo no subo a esta fiesta".
 

Crisóstomo, ut sup

A saber: ahora, con vosotros, "porque mi tiempo aún no es cumplido". En la Pascua siguiente era en la que habría de ser crucificado.
 

San Agustín, in Ioanem tract. 28

De otro modo: mi tiempo aún no ha llegado (esto es, el de mi gloria), aquél será mi día festivo. Día festivo que no pasará como pasan estos días, sino que durará eternamente. Será esta misma festividad un goce sin fin, una eternidad sin trabajo y una serenidad sin nube alguna.
 

Notas

1. Una de las fiestas mayores de los judíos en la que los hombres deberían viajar al templo de Jerusalén (ver Ex 23,14-19). Se desarrollaba según los años en los meses de setiembre u octubre.

2. Hebraismo por pariente. (Léon-Doufur) En "hebreo, como en otras muchas lenguas, se aplica por extensión a los miembros de una misma familia ( Gén 13,8; Lev 10,4. ver Mc 6,3), de una misma tribu ( 2Sam 19,13), de un mismo pueblo ( Dt 25,3; Jue 1,3)". También sirve para designar el vínculo espiritual (ver Hch 2,29; 2Re 9,2). En hebreo 'ah designa con un único vocablo a los hermanos, mediohermanos, primos, cuñados, parientes en general. La versión del Antiguo Testamento en griego, los Setenta, usan adelfoV (adelfos, literalmente "hermanos") para referirse a toda esta variedad de relaciones familiares. Así, a la luz de la Revelación que nos enseña que María Santísima sólo concibió un hijo, sería más correcto y adecuado traducir "parientes" en vez de "hermanos" (hebraismo).

3. Los milagros de los que los parientes aludidos habían sido testigos, o conocido por testimonios cercanos, (Caná, curación, multiplicación de los panes, andar sobre el agua) no habían dado lugar a la fe. Y es que los milagros por sí mismos no producen la fe. Los parientes admiten que Jesús realiza grandes prodigios, pero aun así no creen ni tampoco comprenden lo que está detrás de esos milagros.

               

09-13          Y habiendo dicho esto, se quedó El en la Galilea. Mas después que sus hermanos hubieron subido, El entonces subió también a la fiesta, no públicamente, mas como en oculto. Y los judíos le buscaban en el día de la fiesta, y decían: "¿En dónde está aquél?" Y había grande murmullo acerca de El entre la gente. Porque los unos decían: "bueno es", y los otros, "no, antes engaña a las gentes". Pero ninguno hablaba abiertamente de El por miedo de los judíos. (vv. 9-13)
 

Teofiactus

Como había dicho el Señor:"Yo no subo con vosotros", rehusó subir en el primer momento, evitando así la rabia de los enfurecidos judíos. Por esto sigue: "Y habiendo dicho esto, se quedó El en la Galilea"; mas después, subió también. Por esto continúa: "Mas después que sus hermanos hubieron subido, El entonces subió también".
 

San Agustín, ut sup

Subió, en realidad, no para gloriarse de una manera temporal, sino a enseñar algo que fuera provechoso, hablando sobre la fiesta eterna.
 

Crisóstomo, in Ioanem hom. 47

Puede decirse también que subió, no para padecer, sino para enseñar a otros. Y subió de oculto, porque aunque podía subir en público y contener su furor, como en otras ocasiones había hecho, no quería hacer esto continuamente para no evidenciar su divinidad, con el fin de que así fuese mejor conocida la realidad de su encarnación, y nos enseñase a practicar la virtud. Y para que sepamos qué es lo que nosotros debemos hacer cuando no podemos detener a nuestros perseguidores, quiso subir de oculto. Y no dijo de oculto, sino casi de oculto, dando a conocer que hacía esto así para nuestro ejemplo, porque si obrase en todas las cosas como Dios, no podríamos saber cómo convendría obrar cuando caemos en algún peligro.
 

Alcuino

Acaso subió el Señor de oculto porque no busca el favor de los hombres, ni se complace en las pompas de los cortejos populares.
 

Beda

Hablando en sentido místico, se da a entender que el Señor permanece en Galilea, por todos aquellos hombres materiales que buscan la gloria humana, porque Galilea quiere decir transmigración hecha (esto es, en sus miembros) que pasan de los vicios a las virtudes, y progresan en éstas. Y así, poco después subió el Señor, porque los miembros de Jesucristo no buscan la gloria de esta vida ( Sal 44), sino la de la eterna. Y en secreto sube el Señor, porque toda su gloria es interior, esto es, nace de un corazón puro, de una conciencia limpia y de una fe no fingida ( 1Tim 1,5).
 

San Agustín, ut sup

Mas cuando sube de un modo oculto, quiso dar a entender algo; porque todas las cosas que se le habían comunicado al antiguo pueblo de Israel fueron sombras de lo que habría de suceder, y la fiesta de los Tabernáculos también era una sombra de las fiestas que más adelante se celebrarían. Y en verdad que todo lo que era figura se nos da a conocer por medio de la realidad. Subió, pues, de oculto, para significarnos que también El estaba oculto. Jesucristo se ocultaba en el mismo día de fiesta, indicando que aquel día festivo los miembros de Jesucristo habrían de peregrinar. La scenopegia era, en verdad, la celebración de los Tabernáculos.

Prosigue: "Y los judíos le buscaban el día de la fiesta, y decían: ¿En dónde está Aquél?"
 

Crisóstomo, in Ioanem hom. 48

Por el mucho odio y gran enemistad que le profesaban, ni aun quieren llamarlo por su nombre; pues en verdad, si tenían grande respeto a la fiesta, en ellos no había religiosidad, porque con pretexto de la fiesta se proponían prender a Jesucristo arteramente.

Prosigue: "Y había grande murmullo", etc.
 

San Agustín, ut sup

El murmullo era por las disputas que entre ellos había, lo que expone el evangelista muy oportunamente diciendo: "Porque los unos decían, bueno es; y los otros, no, antes engaña a las gentes". De todo aquel en quien brilla alguna gracia, dicen unos, bueno es; y los otros, no, antes engaña a las gentes. Que esto se diga de Dios debe servir de consuelo para todo aquel cristiano de quien se diga lo mismo. Y en verdad, si el seducir es engañar, ni Jesucristo es seductor, ni cristiano alguno debe serlo; mas si seducir a alguno quiere decir sacarlo por medio de la convicción de una cosa a otra, debemos investigar de dónde se lo trae, y a dónde se lo lleva, si se lo atrae de lo bueno a lo malo, el seductor será malo; pero si se atrae de lo malo a lo bueno, el seductor será bueno. ¡Ojalá que en este sentido podamos todos llamarnos seductores!
 

Crisóstomo, ut sup

En este sentido creo que hablaban las muchedumbres que decían que Jesús era bueno, y en el otro los príncipes y los sacerdotes, los que decían lo contrario; lo cual se demuestra cuando dicen: "seduce a las muchedumbres, y no dicen nos seduce a nosotros".

Prosigue: "Pero ninguno hablaba abiertamente de El, por miedo de los judíos".
 

San Agustín, ut sup

Esto es, de aquellos que decían " bueno es ", y no respecto de los que decían "seduce a las turbas", esto lo decían claramente, pero " bueno es ", lo susurraban a escondidas.
 

Crisóstomo, ut sup

Véase aquí la corrupción de los que mandan, pues aquellos que están sujetos a los gobernantes, ciertamente conocen las cosas con claridad, aunque no tienen libertad para decir lo que sienten, lo cual siempre es propio de la muchedumbre.