martes, 31 de agosto de 2021

FIN DEL HOMBRE. EJERCICIOS ESPIRITUALES. DIA 1

EJERCICIOS ESPIRITUALES. Día 1

 

Al comenzar cada día.

 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

ORACIÓN DE OFRECIMIENTO

DE SAN IGNACIO DE LOYOLA


Tomad, Señor, y recibid

toda mi libertad,

mi memoria,

mi entendimiento

y toda mi voluntad;

todo mi haber y mi poseer.

Vos me disteis,

a Vos, Señor, lo torno.

Todo es Vuestro:

disponed de ello

según Vuestra Voluntad.

Dadme Vuestro Amor y Gracia,

que éstas me bastan.

Amén.

 

Antes de comenzar la meditación, siguiendo el consejo de san Ignacio, “pide gracia a Dios nuestro Señor para que todas tus intenciones, acciones y operaciones sean puramente ordenadas en servicio y alabanza de su Divina Majestad.”

 

Se guarda unos segundos de silencio.

Se lee el punto de cada día, son sentencias cortas, para meditar y pensar. No leas apresurado.

San Ignacio recomienda la repetición de la meditación: Es conveniente a lo largo del día, volver sobre lo meditado.

 

DÍA 1.- FIN DEL HOMBRE. 

HACE CIEN AÑOS NO EXISTÍAS.

Existía tu pueblo, el nombre de tu familia, pero tú no.

Nadie te echaba de menos, nadie pensaba en ti.

Ahora existes. ¿Quién te ha dado el ser? ¿Por qué existes?

Tus padres fueron un instrumento de que Dios se valió.

Dios te ha creado de la nada a su imagen y semejanza.

¿Para qué estás en este mundo?

¿Qué te espera después?

No estás aquí para pasarlo bien, y menos para pecar.

¿De qué te aprovecha todo el mundo si no salvas tu alma?

No lo olvides.

Estás en el mundo para conocer a Dios.

Para salvar tu alma.

Es tu único negocio.

PIÉNSALO BIEN

***

Oh Dios mío, creo que sois mi último fin.

Espero ir a Vos.

Os amo sobre todas las cosas.

Os serviré con fidelidad.

Gracias por haberme criado.

Perdón por mis pecados.

 

Para finalizar cada día.

 

CONSAGRACIÓN A LA VIRGEN

Bendita sea tu pureza

y eternamente lo sea,

pues todo un Dios se recrea

en tan graciosa belleza.

A Ti, celestial Princesa,

Virgen Sagrada María,

yo te ofrezco en este día

alma, vida y corazón.

Mírame con compasión,

no me dejes, Madre mía.

 

Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.

Inmaculado Corazón de María, sed la salvación mía.

Glorioso Patriarca san José, ruega por nosotros.

Santos Ángeles Custodios, rogad por nosotros.

Todos los santos y santas de Dios, rogad por nosotros.

Ave María Purísima, Sin Pecado Concebida.