lunes, 30 de mayo de 2022

DÍA SEXTO. DECENARIO AL ESPÍRITU SANTO

 

DECENARIO AL ESPÍRITU SANTO

Para pedir y preparar su venida y su morada perpetua en el alma

 

DÍA SEXTO

+Por la señal de la Santa Cruz, de nuestro enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

ORACIÓN PREPARATORIA

Con mucha pena de ser como soy y con muchas ganas de ser como Tú quieres que sea, vengo a pedirte, Corazón de mi Jesús Sacramentado, la venida del Espíritu Santo a mi pobre alma; poniendo por intercesores a nuestra Madre Inmaculada, al Santo Ángel de mi Guarda, a San José y a mis Santos Patronos. Amén.

 

ASPIRACIÓN

Conocer, estimar y no perder por nada la morada del Espíritu Santo en nuestra alma. limpia, en unión del Padre y del Hijo.

 

PALABRAS DE JESÚS

«Yo rogaré al Padre y os daré otro Consolador y Abogado para que esté con vosotros eternamente. A saber: el Espíritu de verdad, a quien el mundo, o el hombre mundano, no puede recibir, porque no le ve ni le conoce; pero vosotros le conoceréis, porque morará con vosotros, y estará dentro de vosotros» (Jn 14, 16).

 

ORACIÓN Y JACULATORIAS LITÚRGICAS

«Oh Dios omnipotente y misericordioso os rogamos que, al venir a nosotros el Espíritu Santo, haga en nosotros su templo de gloria y en él more.

Os rogamos, Señor, que visitéis nuestras conciencias para purificarlas, a fin de que al venir encuentre en nosotros bien preparada su morada Nuestro Señor Jesucristo, que vi­ ve y reina con Vos, en unidad del Espíritu Santo, Dios por todos los siglos. Amén.

Os rogamos, Señor, que esté con nosotros la virtud del Espíritu Santo, la cual purifique benignamente nuestros corazones y los defienda de toda adversidad.

Sin tu ayuda, Espíritu Santo, dulce Huésped del alma, nada hay en el hombre, nada que sea inocente.

 

REFLEXIÓN

Es el Espíritu Santo, Agente supremo de la oración y de la vida interior, el que sabe y quiere enseñar a hablar con Jesús invisible y a oír a Jesús mudo. Estad ciertos de que el Espíritu Santo, el gran agente de la oración, que está entre la boca cerrada de Jesús Sacramentado y vuestro oído abierto, os dará la respuesta... ¡Qué espléndido se muestra siempre este Divino Operador del misterioso laboratorio espiritual cuando se busca para hacer una buena oración!

 

PETICIÓN

Espíritu Santo, por tu Don de Piedad sé el Huésped dulce de nuestra alma; que Tú pienses por nuestra cabeza, ames por nuestro corazón, hables por nuestra boca.

ORACIONES FINALES DEL DECENARIO DEL ESPÍRITU SANTO

DÍA 31. BREVE MES DE MARÍA. LA ASUNCIÓN GLORIOSA DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

DÍA 31. BREVE MES DE MARÍA. LA ASUNCIÓN GLORIOSA DE LA SANTÍSIMA VIRGEN EN CUERPO Y ALMA A LOS CIELOS

 

Breve mes de María. Devoto obsequio de las familias cristianas a la Madre de Dios en el mes de Mayo compuesto principalmente con textos de san Alfonso María de Ligorio y ejemplos escogidos.

 

+Por la señal de la santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

A fin de que sea más eficaz nuestra oración delante de Dios y muy agradables nuestros obsequios a la Virgen María, poniéndonos en su santa presencia, purifiquemos antes nuestra alma de los pecados y faltas haciendo de todo corazón un acto de contrición: Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío. Por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido. También me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta. Amén.

 

Oración para comenzar todos los días: 

Acordaos, oh piadosísima Virgen María,

que jamás se ha oído decir

que ninguno de los que han acudido a tu protección,

implorando tu asistencia y reclamando tu socorro,

haya sido abandonado de ti.

Animado con esta confianza, a ti también acudo, oh Madre, Virgen de las vírgenes,

y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados,

me atrevo a comparecer ante tu presencia soberana.

No deseches mis humildes súplicas,

oh Madre del Verbo divino,

antes bien, escúchalas y acógelas benignamente. Amén

***

MES DE MARÍA

DÍA 31

 

CONSIDERACIÓN

La Asunción gloriosa de la Santísima Virgen en cuerpo y alma a los Cielos. María murió; pero ¿cómo murió María? Murió desprendida de todo afecto a las cosas creadas y murió consumida de aquel amor divino en que vivió siempre y completamente inflamado su corazón santísimo. ¡Oh, Santa Madre!, aunque dejéis la Tierra, no os olvidéis de nosotros, miserables pecadores, que quedamos aquí abajo peregrinando por este valle de lágrimas, combatidos por tantos enemigos, que quisieran vernos perdidos eternamente. Por los merecimientos de vuestra preciosa muerte, alcanzadnos el desprendimiento de las cosas terrenas, el perdón de los pecados, el amor a Dios y la santa perseverancia; y, cuando llegue la hora de nuestra muerte, asistidnos desde el Cielo con vuestras plegarias e impetradnos el que vayamos a besar vuestros pies en el Paraíso. ¡Oh Reina y Abogada nuestra!, en vuestras manos está nuestra salvación. Decid a vuestro Hijo que nos queréis con Vos en el Paraíso. Él nada os niega cuando se lo pedís. ¡Oh vida, dulzura y esperanza nuestra, María!, rogad por nosotros a Jesús.

 

EJEMPLO

San Bonet, obispo de Auvernia, al ir a celebrar, fue favorecido con la presencia de la Virgen María, la cual le regaló un amito blanquísimo para la celebración de la santa Misa. ¡Con qué gusto y con qué devoción debía rezarla! ¡Y con qué devoción deberíamos oír nosotros la santa Misa! En ella se ofrece el sacrificio del Cuerpo y de la Sangre Jesús, formado en las purísimas entrañas de la Virgen María. Nada podemos ofrecer que sea tan agradable a María como su Hijo Jesús, en la Misa y en la Comunión.

 

PEREGRINACIÓN Y VISITA ESPIRTUAL

Hoy haremos la peregrinación y la visita espiritual a NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED, EN BARCELONA, y unidos en espíritu con todos los fieles que hoy practican esta devoción, pidámosle las gracias especiales que más nos convengan. (3 Avemarías)

 


FLOR ESPIRITUAL

Consagrarse de nuevo a María, repitiéndole la oración Virgen y Madre de Dios.

 

DESPEDIDA

Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A ti, celestial Princesa, Virgen Sagrada María, te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía.

 

***

Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío.

Inmaculado Corazón de María, sed la salvación mía.

Glorioso Patriarca san José, ruega por nosotros.

Santos Ángeles Custodios, rogad por nosotros.

Ave María Purísima, sin pecado concebida.

 

LA CARIDAD QUE CUBRE LOS PECADOS. D. JUAN PABLO DONOSO

30 de mayo. Conmemoración de san Félix, papa y mártir

 


30 de mayo. Conmemoración de san Félix, papa y mártir

Félix, romano, hijo de Constancio, gobernó la Iglesia en el tiempo del emperador Aureliano. Ordenó que la Misa se celebrase sobre las reliquias o los sepulcros de los Mártires. Celebró 2 ordenaciones en el mes de diciembre, en las que creó 9 presbíteros, 5 diáconos y 5 obispos para diversos lugares. Obtenida la palma del martirio, fue sepultado en la vía Aurelia, en una basílica edificada y consagrada por él mismo. Vivió en el pontificado 2 años, 4 meses y 29 días.

 

Oremos.

Dios todopoderoso, concede a quienes creemos que tu Hijo y Salvador nuestro ha subido hoy a los cielos, vivir en ascensión continua hasta alcanzar la eterna morada. Por el mismo Señor Nuestro Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por todos los siglos de los siglos. R. Amén.

 

EL PADRE CELESTIAL. Santo Tomás de Aquino

 


Lunes después de la Ascensión

EL PADRE CELESTIAL

Santo Tomás de Aquino

Padre nuestro, que estás en los cielos (Mt 6, 9). Entre las cosas necesarias al que ora, tiene gran valor la confianza. Por eso, al enseñarnos a orar el Señor, comienza por aquellas palabras que engendran en nosotros la confianza, esto es, la bondad de Padre; por eso dice: Padre nuestro; y la grandeza de su poder; por eso dice: que estás en los cielos. Las palabras en los cielos pueden referirse a tres cosas: 1º) A la preparación del que ora. Antes de la oración prepara tu alma (Eclo 18, 23) de modo que se oiga en los cielos, esto es, en la gloria celestial. Vuestro galardón muy grande es en los cielos (Mt 5, 12). Esta preparación debe hacerse: Por la imitación de las cosas celestiales; pues el hijo debe imitar al padre. Así como trajimos la imagen del terreno, llevemos también la imagen del celestial (1 Cor 15, 49). Por la contemplación de las cosas celestiales, pues suelen los hombres dirigir con mayor frecuencia el pensamiento adonde tienen al padre y las demás cosas que aman. En donde está tu tesoro, allí está también tu corazón (Mt 6, 21). Por eso decía el Apóstol: Nuestra morada está en los cielos (Flp 3, 20). Por el deseo de las cosas celestiales de modo que no busquemos del que está en los cielos más que las cosas celestiales, según aquello de la Epístola a los Colosenses (3, 1): Buscad las cosas que son de arriba, en donde está Cristo. 2º) A la facilidad del que escucha, porque está cerca de nosotros; de modo que las palabras que estás en los cielos se entiendan en los santos, en los cuales habita Dios. Tú, Señor, entre nosotros estás (Jer 14, 9). Pues los santos se llaman cielos, según el profeta David: Los cielos declaran la gloria de Dios (18, 2). Mas Dios habita en los santos por la fe, como se dice a los efesios: Para que Cristo more por la fe en vuestros corazones (3, 17). También por el amor: Quien permanece en caridad, en Dios permanece, y Dios en él (1 Jn 4, 16). Por el cumplimiento de los mandamientos. Si alguno me ama, guardará mi palabra; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él (Jn 14, 23). 3º) A la eficacia del que escucha, de modo que por los cielos entendamos los cielos corpóreos. No porque Dios esté contenido en los cielos corpóreos, sino para significar que Dios es penetrante en el examen, pues ve desde lo alto; y además es sublime en el poder, y estable en la eternidad. (In Oration. Dominic.)