jueves, 1 de octubre de 2026

2. DEL MODO QUE SE DEBE ORAR. MES DE OCTUBRE DE SANTA TERESA DE JESÚS

 


DÍA SEGUNDO

DEL MODO QUE SE DEBE ORAR

 

MES DE OCTUBRE

CONSAGRADO A NUESTRA SERÁFICA MADRE

SANTA TERESA DE JESÚS

 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

DÍA SEGUNDO

DEL MODO QUE SE DEBE ORAR

Observa San Agustín que, para obtener las gracias que necesitamos, no basta rogar con la boca, sino con el corazón. Este Santo Doctor, a propósito de las palabras de David: «Clamé al Señor con mi voz», hace observar que muchas personas claman, no con la voz interior del alma, sino tan sólo con la del cuerpo. «Clamad con vuestros pensamientos, con vuestro corazón —añade—, que entonces Dios escucha»; lo cual está conforme, dice San Alfonso Ligorio, con el lenguaje del Apóstol.

Las oraciones vocales se rezan frecuentemente con distracciones, con la voz corporal y no con la del corazón, especialmente cuando son muchas y, sobre todo, cuando las rezan personas que no hacen oración mental; así es, continúa el mismo Santo, que Dios las escucha poco y rara vez las atiende.

Veámoslos muchos rezar el Rosario, el Oficio de la Virgen y otras prácticas exteriores y, no obstante, viven en pecado; mas, cuando uno se da a la oración mental con constancia, es imposible continuar en pecado. Un gran siervo de Dios decía: «Oración mental y pecado no pueden andar juntos».

«Prueba, en efecto, la experiencia —dice el mismo San Alfonso— que los que se consagran a la oración difícilmente caen en desgracia de Dios; y si por desdicha sucumben, con tal que no dejen la oración, pronto vuelven en sí y a Dios».

Por relajada que esté un alma, si persevera en la oración, dice Santa Teresa, el Señor acabará por conducirla a puerto de salvación. Emprendamos, pues, de una vez el camino de la oración, especialmente la mental, si aún no la hemos emprendido, que él nos ha de conducir al Cielo, como asegura la Santa de nuestro corazón.

 

OBSEQUIO

Tener un rato de oración mental, recordando lo que Nuestro Señor sufrió en el huerto de los Olivos, que era el asunto de meditación que más enterneció a la Santa.

 

MÁXIMA

En todas las pláticas y conversaciones mezcle siempre algunas cosas espirituales, y con esto se evitarán palabras ociosas y murmuraciones.

 

ORACIÓN

Gloriosa Virgen Santa Teresa de Jesús: por aquella admirable y continua contemplación en que ejercitasteis vuestra alma todo el tiempo de vuestra vida, os suplico, Santa amadísima, infundáis en la mía el amor a tan necesaria e indispensable virtud, para que, meditando en mi maldad y en lo que debo a Dios, derrame lágrimas de sincera contrición que me purifiquen de mis pecados. Amén.

 

***

Pídase la gracia particular que se quiere alcanzar en este mes por intercesión de santa Teresa de Jesús.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria

 

ORACIÓN PARA TERMINAR

Santa Teresa de Jesús, Santa amadísima nuestra, oíd las fervientes súplicas que os dirigimos en el transcurso de este mes, consagrado a celebrar vuestras glorias y a ensalzar vuestras virtudes. Sed siempre para nosotros poderosísima Abogada; libradnos de las asechanzas del maligno espíritu, guiadnos por el sendero de la divina Ley, preservadnos del pecado, y, sobre todo, en nuestra última hora, cuando el Infierno haga el último esfuerzo para perdernos, salvadnos Vos, gloriosa Virgen, de la diabólica astucia, y conducid nuestras almas hacia aquella vida de arriba que es la vida verdadera. Amen.

 

Santa Teresa de Jesús, ruega por nosotros. (3)

Ave María Purísima, sin pecado concebida.