domingo, 3 de mayo de 2026

Del coloquio de Cristo con sus apóstoles.

 


Lunes de la IV semana de Pascua.

Del coloquio de Cristo con sus apóstoles.

 

MEDITACIONES DIARIAS

DE LOS MISTERIOS

DE NUESTRA SANTA FE,

 DE LA VIDA

 DE CRISTO, NUESTRO SEÑOR

PARA

EL TIEMPO PASCUA

por el P. Alonso de Andrade,

DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS.

 

Al comenzar

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 

Señor mío y Dios mío: creo firmemente que estás aquí, que me ves, que me oyes. Te adoro con profunda reverencia. Te pido perdón de mis pecados y gracia para hacer con fruto este rato de oración. Madre mía Inmaculada, San José, mi padre y señor, Ángel de mi guarda: interceded por mí.

 

MEDITACION

Lunes de la IV semana de Pascua.

Del coloquio de Cristo con sus apóstoles. (Joan. 16.)

 

PUNTO PRIMERO. Cristo dice que va a su Padre: considera a quien va ya donde endereza todos sus pasos, que es a su Eterno Padre, al cual los enderezó desde que puso los pies en el mundo hasta que se partió de él, acercándose siempre a quien tanto amaba y deseaba agradar: considera a dónde se enderezan los tuyos, y si caminas a Dios y te acercas a él, o a la vanidad del mundo, y a lo que debieras huir y despreciar; y pídele que te lleve en su compañía, y te dé su favor para dejar los caminos torcidos del mundo y enderezar todos tus pasos a Dios.

 

PUNTO II. Considera cómo les dio amorosa queja a sus discípulos, porque habiéndoles dicho que se iba, ninguno le preguntó a dónde ni a quién iba; en que declara que gusta ser preguntado de los suyos, de sus misterios y de los pasos de su santa vida, y que le tomemos por Maestro, preguntándole y aprendiendo como discípulos: saca de aquí deseos fervorosos de preguntar ley consultarle en todas tus dudas, y tenerle por Maestro, y meditar los pasos de su vida, y aprender de su escuela el camino del cielo.

 

PUNTO III. Considera el silencio de los discípulos y el respeto que tenían a su Maestro, pues ninguno se atrevió a preguntarle a dónde iba, y no por eso les dejó sin la noticia de su partida, atendiendo a su humildad y encogimiento; de lo cual debes aprender el que has de tener para con tus mayores, y el respeto que les debes guardar, callando hasta que ellos hablen, y oyendo lo que te enseñaren, y si preguntares, esperando su respuesta con silencio, el cual si guardares con humildad, el Señor te enseñará, como enseñó en esta ocasión a sus discípulos.

 

PUNTO IV. Medita aquellas palabras de Cristo: conviene a vosotros que yo me parta: en que declara que no iba a su Padre tanto por conveniencia suya, cuanto por la nuestra, mirando en todas sus obras a nuestro bien y provecho ¡Oh Padre verdadera mente padre! que antepuso el bien de sus hijos al suyo propio; atiende a lo que debes, y mira si tienes ojo en tus acciones a tu propio interés o al servicio de Cristo; y si miras a su gloria y a su honra más que a la tuya, y si pretendes tus comodidades y aumentos, o los de tus prójimos; y aprende de tu Maestro a posponer todos tus intereses por su servicio: pídele gracia para cumplir esta tan alta lección y seguir tan esclarecido ejemplo, para que merezcas entrar en su compañía en el reino de Dios,

 

Al terminar

Te doy gracias, Dios mío, por los buenos propósitos, afectos e ins­pi­ra­ciones que me has comunicado en esta meditación. Te pido ayuda para ponerlos por obra. Madre mía Inmaculada, San José, mi padre y señor, Ángel de mi guarda: interceded por mí.

 

Ofrecimiento diario de obras

Ven Espíritu Santo

inflama nuestros corazones

en las ansias redentoras del Corazón de Cristo

para que ofrezcamos de veras

nuestras personas y obras

en unión con Él

por la redención del mundo

 

Señor mío y Dios mío Jesucristo

Por el Corazón Inmaculado de María

me consagro a tu Corazón

y me ofrezco contigo al Padre

en tu Santo Sacrificio del altar

con mi oración y mi trabajo

sufrimientos y alegrías de hoy

en reparación de nuestros pecados

y para que venga a nosotros tu Reino.

Te pido en especial

Por el Papa y sus intenciones,

Por nuestro Obispo y sus intenciones,

Por nuestro Párroco y sus intenciones.