DÍA
23
LA
ASCENSIÓN DE JESÚS
MES DE
OCTUBRE
EN HONOR DE LA
SANTÍSIMA VIRGEN
DEL ROSARIO
Por
la señal de la santa cruz…
ORACIÓN
INICIAL
Soberana
Reina de los cielos, abogada de los pecadores y consuelo de todos los
afligidos, que quisiste inspirar al gran Patriarca Santo Domingo de Guzmán, tu
fiel siervo, la devoción del Santísimo Rosario. Alcánzanos de tu Divino Hijo,
nuestro adorable Redentor, que hagamos este santo ejercicio con la mayor
piedad, atención y recogimiento, para que, por este medio, consigamos ser
durante toda nuestra vida incansables devotos del Santísimo Rosario. ¡Oh, Virgen
María, cuyas gracias y misericordias para con los que te invocan no se agotan
jamás! Haz que en estos días participemos de ellas con mayor abundancia, a fin
de que podamos cantar tus alabanzas en la gloria por toda una eternidad. Amén.
DÍA
23
LA
ASCENSIÓN DE JESÚS
Cuarenta
días llevaba Jesús en compañía de sus discípulos después de su resurrección,
cuando determinó subir al cielo. Y, ¿es posible que Jesús los deje en tanta
orfandad?
Mas
esta separación de Jesús era necesaria. Porque, de otra manera, ni la fe de los
cristianos sería tan espiritual y tan pura. ¿Qué mérito tendría creer en Él,
estando contemplando su gloria en esta vida?
Sus
discípulos sienten infinitamente esta separación, pero desean que se cumpla la
voluntad del Maestro. Esto debes hacer tú, alma mía, porque, de otra manera,
aun queriendo las cosas buenas, no harás la voluntad de Dios, sino la tuya.
***
La
Virgen prometió a Santa Matilde que asistirá en la vida y en la hora de la
muerte a quienes recen diariamente tres Avemarías.
Avemaría (x3)
Oración
Final
Reina
del Santísimo Rosario,
esperanza
de los cristianos,
Madre
de Misericordia,
dulzura
de mi vida.
A
ti suspiro desterrado en este valle de lágrimas.
Ayúdame,
Señora, en mis trabajos;
defiéndeme
en los peligros;
esfuérzame
en los desmayos,
y
haz que por el rezo y meditación de tu Rosario
merezca
la gracia para esta vida
y
después, de la eterna dicha en el Cielo. Amén.
***
Nuestra
Señora del Rosario, ruega por nosotros.
Ave
María Purísima, sin pecado concebida.