LA
VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO
MES DE
OCTUBRE
EN HONOR DE LA
SANTÍSIMA VIRGEN
DEL ROSARIO
Por
la señal de la santa cruz…
ORACIÓN
INICIAL
Soberana
Reina de los cielos, abogada de los pecadores y consuelo de todos los
afligidos, que quisiste inspirar al gran Patriarca Santo Domingo de Guzmán, tu
fiel siervo, la devoción del Santísimo Rosario. Alcánzanos de tu Divino Hijo,
nuestro adorable Redentor, que hagamos este santo ejercicio con la mayor
piedad, atención y recogimiento, para que, por este medio, consigamos ser
durante toda nuestra vida incansables devotos del Santísimo Rosario. ¡Oh, Virgen
María, cuyas gracias y misericordias para con los que te invocan no se agotan
jamás! Haz que en estos días participemos de ellas con mayor abundancia, a fin
de que podamos cantar tus alabanzas en la gloria por toda una eternidad. Amén.
DÍA
25
LA
VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO
Hacía
doce días que Jesús había subido al cielo, cuando, hallándose todos congregados
en el Cenáculo, sienten un ruido como de un viento fuerte. Cada uno contempla
una especie de lengua de fuego que encendía en divino amor; comprendieron que
el Paráclito había descendido sobre ellos.
Así
verás, alma mía, cómo Jesucristo cumple todas sus promesas. Tal vez tú has
dudado en algunas ocasiones, creyendo que Dios no tiene providencia de ti, que
no escucha tus oraciones y otras cosas semejantes. ¿Cómo puedes pensar esto
viendo lo que ha hecho por los hombres?
Sabía
Jesús que, sin la virtud de este divino Espíritu, los apóstoles estaban aún
tímidos y cobardes, y por esto los confirma de esta manera tan admirable y
extraordinaria.
***
La
Virgen prometió a Santa Matilde que asistirá en la vida y en la hora de la
muerte a quienes recen diariamente tres Avemarías.
Avemaría (x3)
Oración
Final
Reina
del Santísimo Rosario,
esperanza
de los cristianos,
Madre
de Misericordia,
dulzura
de mi vida.
A
ti suspiro desterrado en este valle de lágrimas.
Ayúdame,
Señora, en mis trabajos;
defiéndeme
en los peligros;
esfuérzame
en los desmayos,
y
haz que por el rezo y meditación de tu Rosario
merezca
la gracia para esta vida
y
después, de la eterna dicha en el Cielo. Amén.
***
Nuestra
Señora del Rosario, ruega por nosotros.
Ave
María Purísima, sin pecado concebida.