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sábado, 24 de octubre de 2026

24. SUBLIME SANTIDAD A QUE LLEGÓ EN ESTA VIDA SANTA TERESA. MES DE OCTUBRE CONSAGRADO A NUESTRA SERÁFICA MADRE SANTA TERESA DE JESÚS

 


DÍA VIGÉSIMO QUINTO

SUBLIME SANTIDAD A QUE LLEGÓ EN ESTA VIDA SANTA TERESA

 

MES DE OCTUBRE

CONSAGRADO A NUESTRA SERÁFICA MADRE

SANTA TERESA DE JESÚS

 

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

DÍA VIGÉSIMO QUINTO

SUBLIME SANTIDAD A QUE LLEGÓ EN ESTA VIDA SANTA TERESA

«¡Oh, qué gran Santa es Santa Teresa de Jesús!» Así se expresó el gran Pontífice Pío IX al recibir una numerosa peregrinación española en la que formaban parte muchas señoras pertenecientes a la Archicofradía Teresiana.

Verdaderamente que Teresa fue una gran santa, porque llegó a ser un dechado de todas las virtudes, ¡las cuales practicó en grado muy elevado! Ella se distinguió notablemente en la fe, en la esperanza, en la caridad, tanto en su amor a Dios como en el amor al prójimo.

Ella resplandeció de modo singular en la humildad, en la pureza, en la pobreza de espíritu, en la obediencia, en la mortificación, en la oración, en la paciencia, en la prudencia, en el agradecimiento a los beneficios recibidos y en el celo por los intereses de Dios, conforme hemos ido viendo en el transcurso de este mes.

Ella profesó una devoción tiernísima a la Pasión de Jesucristo y a la Sagrada Eucaristía, así como a la Sacratísima Virgen María, a quien miró siempre como a su dulcísima Madre.

Ella obró numerosísimos milagros en vida y después de su muerte, y ella, por último, fue objeto por parte de Dios Nuestro Señor de innumerables regalos y gracias sobrenaturales.

La vida de Teresa puede decirse que fue el asombro de su época y de todas las que la han sucedido, pues la doctrina celestial que de su pluma ha brotado ha sido antorcha que ha iluminado el mundo entero.

La Iglesia la tiene como una de sus Doctoras más ilustres y como modelo de santidad. Todos los Santos que han vivido en la tierra después de ella la han amado e imitado, y sus lenguas no han cesado de cantar sus alabanzas.

Desde que con gran regocijo la Iglesia la canonizó, todos los fieles repiten entre sus oraciones el nombre de Teresa, considerándola como una gran Protectora y Abogada ante el Trono del Señor, efecto de sus grandes merecimientos, y cada día se propaga más y más su culto en todas las naciones, pero especialmente en esta tierra española en que está su cuna y su sepulcro.

 

OBSEQUIO

Recemos tres Padrenuestros, Avemarías y Gloria Patris en honor de Santa Teresa, para dar gracias a Dios por las insignes virtudes con que se dignó honrar a su Sierva.

 

MÁXIMA

Nunca muestre devoción de fuera que no haya dentro; pero bien podrá encubrir la indevoción.

 

ORACIÓN

Gloriosa Virgen Santa Teresa de Jesús: por aquella sublime santidad a que llegasteis, y por la gloria que en premio de ella gozáis en el Cielo, os suplico, Santa amadísima, me miréis con benignos ojos y os compadezcáis de mi flaqueza, pidiendo al Señor derrame sobre mi alma su gracia, para que con ella pueda imitaros, y después gozar con Vos de la bienaventuranza eterna. Amén.

 

***

Pídase la gracia particular que se quiere alcanzar en este mes por intercesión de santa Teresa de Jesús.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria

 

ORACIÓN PARA TERMINAR

Santa Teresa de Jesús, Santa amadísima nuestra, oíd las fervientes súplicas que os dirigimos en el transcurso de este mes, consagrado a celebrar vuestras glorias y a ensalzar vuestras virtudes. Sed siempre para nosotros poderosísima Abogada; libradnos de las asechanzas del maligno espíritu, guiadnos por el sendero de la divina Ley, preservadnos del pecado, y, sobre todo, en nuestra última hora, cuando el Infierno haga el último esfuerzo para perdernos, salvadnos Vos, gloriosa Virgen, de la diabólica astucia, y conducid nuestras almas hacia aquella vida de arriba que es la vida verdadera. Amen.

 

Santa Teresa de Jesús, ruega por nosotros. (3)

Ave María Purísima, sin pecado concebida.