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viernes, 16 de octubre de 2026

DÍA 17. JESÚS LLEVA LA CRUZ. MES DE OCTUBRE EN HONOR DE LA SANTÍSIMA VIRGEN DEL ROSARIO

 


DÍA 17

JESÚS LLEVA LA CRUZ

 

MES DE

OCTUBRE

EN HONOR DE LA

SANTÍSIMA VIRGEN

DEL ROSARIO

 

Por la señal de la santa cruz…

 

ORACIÓN INICIAL

Soberana Reina de los cielos, abogada de los pecadores y consuelo de todos los afligidos, que quisiste inspirar al gran Patriarca Santo Domingo de Guzmán, tu fiel siervo, la devoción del Santísimo Rosario. Alcánzanos de tu Divino Hijo, nuestro adorable Redentor, que hagamos este santo ejercicio con la mayor piedad, atención y recogimiento, para que, por este medio, consigamos ser durante toda nuestra vida incansables devotos del Santísimo Rosario. ¡Oh, Virgen María, cuyas gracias y misericordias para con los que te invocan no se agotan jamás! Haz que en estos días participemos de ellas con mayor abundancia, a fin de que podamos cantar tus alabanzas en la gloria por toda una eternidad. Amén.

 

DÍA 17

JESÚS LLEVA LA CRUZ

Considera, alma mía, la crueldad que usaron con Jesús sus enemigos, haciéndole llevar sobre los hombros el instrumento de su suplicio. No usaron de esta crueldad con los dos ladrones que debían ser crucificados con Él. ¡Como si Jesús fuera más criminal que todos ellos!

Mas, ¡ah!, que los dos ladrones pagaban solo por sus pecados propios y Jesús satisfacía a la Justicia Divina por los pecados de todo el mundo. ¡Cuánto debía pesar, por lo tanto, esta cruz sobre los hombros de nuestro Divino Redentor!

No le aumentes, pues, el peso, alma mía, cometiendo nuevos pecados, sino, antes al contrario, acude a la penitencia y a la mortificación.

 

 

***

La Virgen prometió a Santa Matilde que asistirá en la vida y en la hora de la muerte a quienes recen diariamente tres Avemarías.

Avemaría (x3)

 

Oración Final

Reina del Santísimo Rosario,

esperanza de los cristianos,

Madre de Misericordia,

dulzura de mi vida.

A ti suspiro desterrado en este valle de lágrimas.

Ayúdame, Señora, en mis trabajos;

defiéndeme en los peligros;

esfuérzame en los desmayos,

y haz que por el rezo y meditación de tu Rosario

merezca la gracia para esta vida

y después, de la eterna dicha en el Cielo. Amén.

***

Nuestra Señora del Rosario, ruega por nosotros.

Ave María Purísima, sin pecado concebida.